CASO PRÁCTICO

Medidas para ajustar la plantilla a las circunstancias de la empresa

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DATOS DE LA EMPRESA

  • Sector venta de productos de segunda mano
  • En desarrollo de una tienda online
  • El comercio online obliga a adecuar plantilla

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SITUACIÓN DE PARTIDA

El cliente con domicilio en Madrid, se dedica a la venta de productos de segunda mano y desde principios de año necesita de una estructuración a nivel de plantilla de sus 40 trabajadores. Paralelamente, la empresa se encontraba desarrollando una tienda online para proceder a la venta de sus productos a través del comercio electrónico, por lo que la reducción de plantilla era clave para continuar con la viabilidad de la empresa.

La compañía propone a Galán&Asociados el despido de 12 de sus trabajadores, para así, ajustar el trabajo a la plantilla y reducir los costes necesarios para funcionar con normalidad. Desde Galán&Aasociados, se propuso al cliente estudiar en profundidad la situación ya que un despido de 12 personas supone que se considere colectivo con consecuencias para la empresa como una mala publicidad, aumento de plazos para el despido o posible aumento de cuantía de indemnizaciones entre otros.

Diagnóstico

La primera de ellas fue reducir el número de despidos de 12 a 9, siendo estos, despidos objetivos individuales, pues por ley, con 40 trabajadores el despido colectivo es cuando se superan los 9 despidos.

La norma marca concretamente que, si una empresa tiene entre 10 y 99 trabajadores, despedir a más de 9 personas sería un despido colectivo; las empresas de entre 100 y 300 trabajadores, se considera despido colectivo cuando afecta al 10% de los puestos de empleo totales y si la empresa da ocupación a más de 300 trabajadores, debe afectar a más de 29 personas. Además, si se despide ese número de ersonas, aunque no sea a la vez, pero si en un plazo de 90 días, también se consideraría despido colectivo.

PROYECTO

se aconsejó realizar despidos individuales a nueve trabajadores, pues son ventajosos para la compañía por varios factores, como el tiempo: un despido individual se puede hacer efectivo en 15 días, mientras que el colectivo tiene un periodo de consultas de un mes y según circunstancias puedes demorarse en mes y medio o más. Otra de las ventajas del despido individual frente al colectivo es que este último suele adquirir más publicidad, que puede generar mala prensa para la compañía.

En este tipo de procesos, se involucran los sindicatos más representativos del sector para realizar negociaciones. El despido colectivo se puede cerrar con o sin acuerdo, pero lo habitual es que se cierre con un acuerdo con mejoras para los trabajadores. En el despido individual las empresas, si se cumplen los requisitos de causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, darán la indemnización de 20 días por año trabajado. Por lo que, en este caso, ante la previsión de las negociaciones, era económicamente favorable el despido individual, siempre y cuando pudieran adoptarse más medidas que al final dieran el resultado esperado.

En este caso, la decisión vino marcada, además, por las circunstancias de la plantilla. Esta compañía tenía a varios de sus trabajadores con contratos temporales que finalizaban a principios del próximo año, por lo que, una vez superado ese periodo, se reduciría de nuevo el numero de empleados, ahorrando a la empresa los costes de un despido que una vez analizados, habrían sido mayores que mantener en el empleo a estos trabajadores hasta la finalización de su contrato.

Otra de las medidas tomadas fue realizar dos modificaciones sustanciales, en este caso adaptar el horario de estos trabajadores a las necesidades de la empresa. Esta medida se puede realizar de forma temporal o permanente.

RESULTADOS

Tras el análisis realizado por Galán&Asociados se pudo determinar que efectivamente la adecuación de la plantilla era imprescindible para esta compañía. Sin embargo, se determinó que la opción de despido colectivo propuesta por la Dirección de la empresa y que suele ser la decisión más habitual no era la más adecuada. Con el asesoramiento de nuestro despacho profesional y nuestro equipo de expertos de varias áreas se decidió que la manera de resolver esta situación de forma más ventajosa para la empresa, sin detrimento de los intereses de los trabajadores, era realizar un despido individual y esperar a la finalización de contratos temporales para llegar al número de trabajadores que era imprescindible despedir.

Además, este ajuste, suponía una forma más sencilla y rápida, con un buen resultado económico y evitaba una posible repercusión mediática que pudiera incidir en la reputación de marca de la empresa.

En Galán&Asociados siempre se abordan estas situaciones empresariales desde distintas perspectivas, no sólo la laboral, por sus respectivos expertos, con lo cual, esa visión global nos lleva a poder ofrecer la mejor solución a cada empresa

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